Cuidados de un Bulldog ingles
El Bulldog es el arquetipo de perro inglés, y a menudo se utiliza como mascota o símbolo nacional de todo lo inglés. Sus rasgos físicos característicos son un cuerpo corto y fornido y unas patas anguladas, así como una cabeza grande y cuadrada, una cara arrugada y, a menudo, una maloclusión pronunciada. Los bulldogs son perros bastante sedentarios, no propensos a un gasto excesivo de energía, y son tranquilos, leales y amistosos. Pueden ser bastante testarudos a veces, pero son famosos por su buen carácter, tolerantes con los niños y muy apegados a sus familias.
Todos estos aspectos de su personalidad, rasgos físicos y la asociación inmediata con todo lo inglés hacen del Bulldog un perro muy deseado y una de las razas que los futuros propietarios suelen considerar.
Sin embargo, debido a siglos de intervención humana en la cría de bulldogs para conseguir el aspecto exagerado que poseen muchos de los bulldogs actuales, el Bulldog Inglés está sujeto a una serie de problemas de salud, conformación y cuidados que todos los futuros propietarios deben conocer.
Esperanza de vida de los Bulldogs
El Bulldog no es una de las razas de perro famosas por su longevidad, y la esperanza de vida de un bulldog se considera generalmente de entre ocho y doce años de edad. Sin embargo, debido a la relativamente amplia gama de problemas de salud importantes que pueden padecer los bulldogs, para muchos de los ejemplares de la raza la esperanza de vida podría reducirse considerablemente.
Cesárea
Dado que el Bulldog fue criado selectivamente durante años para que pudiera tener la característica cabeza grande y cuadrada, las madres rara vez pueden dar a luz de forma natural, y más del 80% de los perros de esta raza requieren una cesárea. Los bulldogs a los que se les permite dar a luz de forma natural deben ser vigilados cuidadosamente durante el parto, ya que las posibles complicaciones durante el mismo podrían provocar la muerte de la madre y/o de los cachorros.
Bulldogs y displasia de cadera
Según las asociaciones veterinarias, los Bulldogs poseen el mayor índice de aparición de displasia de cadera en comparación con otras razas, aproximadamente el 70% de los perros de esta raza están afectados por displasia de cadera de diversos grados, lo que puede causar problemas de movilidad, dolor y deformidad de las extremidades traseras.
Luxación de rótula
La luxación de rótula, la propensión de la rótula a dislocarse o separarse de su ubicación natural es otra condición que afecta a un número razonable de Bulldogs, alrededor del 6% de los perros de esta raza. Por supuesto, esta enfermedad es muy dolorosa, afecta a la movilidad, puede requerir cirugía y puede ser recurrente o persistente incluso después del tratamiento.
Limpieza de los pliegues faciales
Las caras arrugadas de los bulldogs hacen que los pliegues de la piel facial puedan atrapar la humedad y la suciedad que causan heridas, abscesos e infecciones. Para evitarlo, los pliegues faciales deben limpiarse, revisarse y secarse a diario, lo que no es necesario en la mayoría de las otras razas.
Respiración del Bulldog
Los Bulldogs son braquicéfalos, lo que significa que tienen caras rechonchas y arrugadas con fosas nasales cortas y vías respiratorias restringidas. Esto puede causar importantes problemas respiratorios que a menudo llevan al perro a roncar y a respirar con la boca abierta, y en casos extremos puede requerir una corrección quirúrgica para que el perro pueda respirar con facilidad.
Los bulldogs y las altas temperaturas
Dado que los Bulldogs son perros pesados y musculosos con las vías respiratorias restringidas, puede resultarles muy difícil regular su temperatura, y a menudo son propensos al sobrecalentamiento. Durante los meses más cálidos, hay que prestarles mucha atención para que se mantengan lo suficientemente frescos, no exponerlos a la luz solar directa y asegurarse de que tienen la oportunidad de alejarse del calor. Siempre deben tener acceso a agua fresca y a una zona para refrescarse. Los bulldogs son perros de alto riesgo de sufrir un golpe de calor durante los meses de verano y deben ser vigilados de cerca.
Problemas de peso
Los bulldogs son perros muy musculosos y bastante sedentarios y tienen tendencia a engordar con facilidad. Dado que los Bulldogs tienen un alto factor de riesgo de sufrir problemas como la displasia de cadera y la luxación de rótula, hay que prestar mucha atención a su dieta y ejercicio. Tener un exceso de grasa también aumenta el riesgo de sufrir problemas cardíacos y pulmonares.
Ojo de cereza o tercer párpado
El ojo de cereza es una afección que hace que el párpado interior del ojo se abulte hacia dentro y requiere una corrección quirúrgica. Los Bulldogs, como todos los perros con hocico braquicéfalo, poseen un alto riesgo de desarrollar esta condición.
Quistes interdigitales
Los quistes interdigitales son bultos dolorosos que pueden formarse entre los dedos, debido a defectos de conformación y al peso relativo del perro en comparación con la estructura de las patas. Estos quistes son dolorosos y pueden causar problemas al caminar, pero pueden corregirse con una simple cirugía.
Si está pensando en comprar un Bulldog
Es de esperar que las directrices de la raza que se acaban de describir para el Bulldog conduzcan, con el tiempo, a una serie de cambios sutiles en la apariencia del Bulldog actual para llegar a un perro de aspecto más natural en consonancia con su conformación histórica y para minimizar la presencia de problemas de salud graves en los Bulldogs.
Si está pensando en comprar un Bulldog Inglés, es importante que tenga en cuenta todas las cuestiones que se acaban de mencionar y que pregunte al criador cuál es la tasa de incidencia de estas enfermedades en su criadero. Hay que apoyar la cría responsable comprando a un criador que esté tomando medidas proactivas para mejorar la calidad de sus líneas de cría, y que esté criando para garantizar la salud y el bienestar en lugar de un aspecto exagerado e innecesariamente distintivo.
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